Los mosquitos no solo interrumpen nuestro descanso, sino que también pueden ser transmisores de enfermedades graves como el dengue. Este virus, transmitido principalmente por la picadura del mosquito Aedes aegypti, una amenaza creciente en regiones tropicales y subtropicales, con un alarmante aumento de 385% con 17,016 casos en México, en comparación con los 3,505 casos confirmados del mismo periodo en 2023 (TecScience, 2024).
El dengue puede causar desde fiebres intensas y dolores musculares hasta complicaciones más severas, como hemorragias y shock. Dado que no existe un tratamiento específico, la prevención es clave. Esto incluye el control y reducción de la población de mosquitos, y el uso de medidas de protección personal para evitar sus picaduras.
Conocer el ciclo de vida y comportamiento del mosquito es fundamental para diseñar estrategias efectivas de prevención, convirtiendo el conocimiento en una poderosa herramienta para combatir el dengue.
¿Qué es el dengue?
El dengue es una enfermedad viral que se transmite a través de la picadura de mosquitos infectados, especialmente del género Aedes, como los mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus. Esta infección puede causar una variedad de síntomas, desde molestias leves hasta complicaciones graves que pueden poner en riesgo la vida.
¿Cuáles son los síntomas del dengue?
Los síntomas del dengue generalmente se manifiestan entre cuatro a diez días después de la picadura de un mosquito infectado y pueden incluir:
- Fibra alta repentina.
- Fuertes dolores de cabeza.
- Dolor detrás de los ojos.
- Fatiga y malestar general.
- Dolor muscular y articular severo.
- Erupciones cutáneas que pueden aparecer cuando la fiebre comienza a ceder.
- Náuseas y vómitos.
En casos más graves, el dengue puede evolucionar a formas más severas:
- Dengue hemorrágico, que puede causar sangrado, caída de plaquetas en sangre y daño a los vasos sanguíneos.
- Síndrome de shock por dengue, potencialmente mortal y que se caracteriza por sangrado masivo, shock y fallo multiorgánico.
«Las picaduras de mosquitos no solo son molestas, sino que también pueden transmitir enfermedades graves como el dengue, por lo que es crucial tomar medidas preventivas para proteger nuestra salud».
– Dra. Sara Antonella Zanini, del equipo médico de Kidscare
¿El dengue es contagioso?
Una de las preguntas más comunes es si se puede contagiar de persona a persona. La respuesta es no. El dengue no se transmite por contacto directo, como tocar o besar a alguien infectado. La única forma de contraer el virus es a través de la picadura de un mosquito infectado.
Cuando un mosquito pica a una persona infectada con el virus del dengue, el mosquito puede volverse portador del virus. Posteriormente, si este mismo ejemplar pica a otra persona, puede transmitirle el virus, infectando así a la nueva persona. Por tanto, el ciclo de transmisión depende en gran medida de la presencia de mosquitos vectores y no de contacto humano directo.
Para prevenir el dengue, es importante controlar las poblaciones de mosquitos y tomar medidas personales para evitar sus picaduras. Recuerda usar repelentes, vestir ropa que cubra la mayor parte del cuerpo y utilizar mosquiteros, especialmente en áreas donde esta enfermedad es endémica.
¿Qué hacer para evitar la picadura de mosquitos?
Más que para prevenir molestias y reacciones alérgicas, evitar las picaduras de mosquitos ayuda a evitar enfermedades transmitidas por estos insectos (dengue, zika, chikungunya y malaria). Aquí te contamos algunas estrategias efectivas para reducir las picaduras de mosquitos:
Uso de repelentes de insectos
- Aplicación en la piel: utilizar repelentes que contengan DEET, icaridina, aceite de eucalipto de limón o IR3535, siguiendo siempre las instrucciones del producto. Es importante reaplicar el repelente según las indicaciones, especialmente después de sudar o nadar.
- Ropa tratada: se pueden usar repelentes en la ropa, como permetrina, para una protección adicional. Este tipo de repelente no se debe aplicar directamente sobre la piel.
Control de mosquitos en el hogar
- Eliminar aguas estancadas: los mosquitos se reproducen en agua estancada. Es aconsejable eliminar recipientes que puedan acumular agua, como cubetas, platos bajo macetas y neumáticos viejos.
- Uso de mosquiteros: instalar mosquiteros en ventanas y puertas para evitar que entren en casa. También deben usarse sobre las camas en áreas donde los mosquitos son comunes.
- Utilizar insecticidas y larvicidas: para controlar las larvas de mosquitos aplicar estos productos en áreas donde se acumula agua.
Ropa adecuada
- Vestir con ropa de colores claros: los mosquitos se sienten más atraídos por los colores oscuros, por lo que es preferible usar ropa de colores claros.
- Usar ropa que cubra la mayor parte del cuerpo: camisas de manga larga, pantalones y sombreros pueden ayudar a proteger contra las picaduras.
Horarios de mayor riesgo
- Evitar el amanecer y el atardecer: los mosquitos que transmiten el dengue son más activos durante las primeras horas de la mañana y antes del anochecer. Es recomendable limitar la actividad al aire libre durante estos tiempos.
Uso de redes y dispositivos
- Mosquiteros tratados con insecticida: usar estos mosquiteros al dormir puede ser muy eficaz para protegerse de las picaduras durante la noche.
- Difusores eléctricos y tabletas: los difusores que utilizan piretroides pueden ayudar a repeler mosquitos cuando se usan en habitaciones cerradas.
Mantenimiento del jardín
- Podar regularmente: mantener la vegetación recortada para evitar que los mosquitos encuentren lugares donde reposar.
- Uso de plantas repelentes: cultivar plantas que naturalmente repelen mosquitos, como citronela, lavanda, albahaca y menta, puede ser un método adicional de protección.

Cuidados tras una picadura de mosquito
Aunque por lo general las picaduras son inofensivas y solo causan molestias temporales, es importante controlar adecuadamente la zona afectada para evitar complicaciones (por ejemplo, infecciones secundarias o reacciones alérgicas más severas). Estos son algunos cuidados efectivos que puedes seguir después de una picadura de mosquito:
Limpieza de la picadura
- Lavar la zona afectada: usa agua y jabón suave para limpiar el área de la picadura. Esto ayuda a eliminar cualquier contaminante que pueda causar una infección y reduce el riesgo de irritación adicional.
Aliviar la picazón y la inflamación
- Aplicar una compresa fría: colocar una compresa fría o un paño húmedo sobre la picadura puede ayudar a reducir la hinchazón y calmar la irritación.
- Uso de cremas y geles: aplicar cremas que contengan hidrocortisona o calamina puede proporcionar alivio del picor. Estos productos están diseñados para reducir la inflamación y calmar la piel irritada.
- Antihistamínicos: si la picazón es intensa o si tienes múltiples picaduras, los antihistamínicos orales pueden ser útiles para controlar la reacción alérgica y disminuir la incomodidad.
Evitar rascar
- Controlar el impulso de rascar: rascar la picadura puede aumentar la irritación, prolongar la curación y potencialmente introducir bacterias en la herida, lo que puede conducir a una infección. Mantener las uñas cortas y limpias puede ayudar a reducir el daño si te rascas involuntariamente.
Vigilancia de síntomas
- Monitorizar la evolución: observa la picadura durante varios días para cualquier signo de infección, como enrojecimiento incrementado, hinchazón, pus, o aumento del dolor. Si estos síntomas aparecen o si la picadura parece empeorar, es aconsejable consultar a un médico.
- Atención especial en casos de reacciones severas: en raras ocasiones, una picadura de mosquito puede desencadenar una reacción alérgica grave (anafilaxia). Síntomas como dificultad para respirar, hinchazón de labios y garganta, mareos o una rápida caída de la presión arterial son emergencias médicas que requieren atención inmediata.
Prevención de futuras picaduras
- Tomar medidas preventivas: si eres particularmente susceptible a las picaduras de mosquitos, considera la posibilidad de implementar medidas preventivas. Por ejemplo, usar repelentes de insectos, vestir ropa adecuada y evitar áreas con alta actividad de mosquitos, especialmente durante las horas pico de actividad.
Mitos y realidades sobre el dengue
El dengue es una enfermedad rodeada de varios mitos y conceptos errones, especialmente en las regiones donde es más prevalente.
Mito 1: el dengue solo es transmitido por un tipo de mosquito
- Realidad: Aunque el mosquito Aedes aegypti es el principal transmisor del dengue, no es el único capaz de esparcir esta enfermedad. El Aedes albopictus (mosquito tigre), puede transmitir el virus. Ambos son mosquitos diurnos con picos de actividad al amanecer y al atardecer.
Mito 2: El dengue es solo una enfermedad leve
- Realidad: muchas personas infectadas con el virus del dengue pueden experimentar síntomas leves o ninguno en absoluto. No obstante, puede ser severo y potencialmente mortal. Formas graves como las expuestas pueden llevar a complicaciones serias que requieren atención médica urgente.
Mito 3: Una vez recuperado del dengue, eres inmune de por vida
- Realidad: hay cuatro serotipos diferentes del virus. La infección por uno de estos serotipos generalmente otorga inmunidad de por vida contra ese serotipo específico, pero solo inmunidad parcial y temporal contra los otros tres.
Además, estudios indican que las subsiguientes infecciones por diferentes serotipos pueden aumentar el riesgo de formas más graves de la enfermedad.
Mito 4: El dengue sólo ocurre en áreas rurales o subdesarrolladas
- Realidad: este virus no discrimina por ubicación geográfica o desarrollo económico.
Es cierto, que es más común en áreas tropicales y subtropicales debido a las condiciones climáticas favorables para los mosquitos. Pero, también se ha reportado en áreas urbanas y en ciudades desarrolladas, especialmente donde la gestión de agua estancada y la recolección de basura son inadecuadas.
Mito 5: Los insecticidas son suficientes para controlar la propagación del dengue
- Realidad: aunque los insecticidas pueden ayudar a reducir la población de mosquitos, no son suficientes por sí solos para controlar la propagación. La prevención efectiva requiere un enfoque integrado que incluya:
- Eliminación de aguas estancadas donde los mosquitos se reproduzcan. l
- Educación comunitaria y uso de medidas de protección personal como repelentes y mosquitos.
Mito 6: La vacuna contra el dengue es ineficaz y peligrosa
- Realidad: existe una vacuna contra el dengue (Dengvaxia) que ha sido aprobada en varios países para su uso en individuos previamente infectados por el virus entre las edades de 9 y 45 años.
Las investigaciones muestran que puede reducir significativamente el riesgo de infecciones por dengue y formas severas de la enfermedad en estos individuos. Sin embargo, la vacuna no está recomendada para personas que nunca han sido infectadas por el virus del dengue.
Referencias:


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