El control de la pandemia en España nos ha permitido recuperar algunas libertades que la excepcional situación del COVID-19 había limitado. Sin embargo, aún vivimos con el miedo a una nueva crisis en todos los ámbitos: sanitario, social y económico. 

Esta situación de ambivalencia nos exige una mirada amplia, sobre todo desde las emociones personales que ha experimentado cada uno.

Aún estamos en una fase de descubrimiento y adaptación al impacto psicológico del covid-19 en nuestras vidas.

Ser capaces de salir de nuestra zona mental de comfort y enfrentarnos a una época diferente, ha sido sin lugar a duda un reto.

Un reto que debemos aplaudir por nuestra capacidad adaptativa. 

Adaptabilidad 

Si hay algo que los seres humanos hemos conseguido hacer durante toda nuestra historia pasada y reciente, es precisamente adaptarnos. Incluso transformando la realidad y el entorno físico que nos rodea.

El COVID-19 ha demostrado que tenemos que modificar nuestros hábitos, y esto requiere tiempo y esfuerzo. 

El impacto psicológico del covid-19 ha hecho que tengamos que mirar nuestros hábitos y nuestra capacidad de adaptación a unas nuevas condiciones en nuestro día a día.

El cambio en los hábitos sustituye unos por otros. Vale aclarar que no es una sustitución sin más, elaboramos una pérdida interna, un duelo debido a esa pérdida de nuestra vida anterior, al menos de momento, no recuperaremos y ser conscientes de ello para gestionarlo nos ayudará a conseguir ese cambio de hábitos necesario de forma inmediata.

Miedos 

Durante el confinamiento a causa del COVID-19 en España, los miedos más comunes fueron el contagio, la enfermedad, la muerte, el aislamiento social y los problemas de trabajo e ingresos (Revista de Psicopatología y Psicología Clínica).

Hoy por hoy, España cuenta con la mayor tasa de paro juvenil de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Cinco Días). Esto se debe a que los jóvenes que recién entraban al mercado laboral no consiguieron ser contratados por la falta de vacantes.

Según el estudio “Impacto psicológico de la pandemia de COVID-19”, los miedos hacia el COVID-19 son mayores en la población femenina y las personas de edades comprendidas entre los 19 y 30 años. 

Emociones negativas 

Debemos recordar que sentir emociones negativas, como miedo, ira, nervios o tristeza, es natural y legítimo.

El problema de carácter psicológico que más nos puede afectar con todo este “caldo de cultivo” es la incertidumbre, la sensación de pérdida de control sobre nuestro futuro, sobre el bienestar de nuestros seres queridos y nuestro equilibrio emocional durante y tras la crisis.miedos, problemas de sueño y síntomas emocionales dentro del espectro del estrés, depresión y an

El impacto psicológico del COVID-19 se refleja principalmente en ansiedad. (Revista de Psicopatología y Psicología Clínica)

En septiembre del año pasado, el estudio de Affor Prevención Psicosocial presentó que 41,99% de los encuestados españoles que trabajaban, sufrían de ansiedad tras el confinamiento. (Consejo general de la psicología de España

Aquellas personas que mantuvieran su equilibrio emocional antes y durante la crisis puede que se hayan adaptado más rápido a la nueva situación.

Sin embargo, también se ha observado esta sintomatología durante el confinamiento en personas que no tenían ningún desajuste previo. Para  aquellas personas que estuviesen experimentando alguna dificultad o desajuste durante o antes del confinamiento, es posible que hayan percibido un incremento en su sintomatología: miedos o dificultades para salir a la calle, descanso durante el sueño, control de la alimentación etc. son señales que siempre indican que necesitamos ayuda. 

impacto psicológico del covid-19

Los niños durante y tras la crisis 

En el caso de los niños, especialmente cuando nos referimos a los más pequeños, conviene no olvidar que están observando constantemente.

Por ello es importante que seamos conscientes de que debemos tener una actitud positiva, debemos dar ejemplo, ser consecuentes con las medidas de protección y de prevención, sin caer en el exceso.

Los niños necesitan de nosotros para regularse emocionalmente, y desde nuestro miedo y desde nuestro enfado se pueden generar y alimentar los suyos propios.

En caso de tener dudas acerca de síntomas emocionales sobre estrés, ansiedad o depresión consulta con tu psicólogo o especialista de cabecera.

El texto anterior proviene de nuestro equipo médico y de especialistas en psicología con el fin de transmitir ciertas pautas para entender el impacto del COVID-19 en ti y los demás.

Nuestros artículos no pretenden resolver o dar una respuesta específica a una situación personal, si en tu caso necesitas realizar una consulta acerca de tu salud emocional o la de tu familia, te invitamos a contactar con nosotros para ofrecerte un servicio de telemedicina personalizado y pensado en tus necesidades.