Para llevar una vida saludable, la relajación juega un papel fundamental para nuestra mente y cuerpo: estar tranquilo es un paso más hacia la plenitud. Por eso cobra tanta importancia la relajación y el manejo del estrés.

Sin embargo, para hablar de relajación, también debemos hablar de la ansiedad y el estrés como su principal antagonista.

Estrés

Una de las características más llamativas de la respuesta al estrés, es que está biológicamente diseñada para activarse de forma puntual, ante una amenaza concreta.

Era un excelente sistema de alarma para nuestros ancestros, pues provocaba que estuviesen atentos a depredadores y amenazas del ecosistema.

“El cerebro que tenemos hoy en día terminó de formarse evolutivamente hace unos 160 mil años, en la sabana africana… El estrés tenía una función esencial: la de preparar a nuestro cuerpo para huir o para atacar ante una situación de peligro” (Psyciencia, Asociación educar).

Sostener esa respuesta de estrés de forma constante genera dificultades en el cuerpo del ser humano.

Otros problemas derivados

Incluso, este puede llegar a somatizar y producir diversos problemas de salud como:

  • dolores en la espalda,
  • aparición de eccemas o asma,
  • síntomas gastrointestinales como diarrea o dolor abdominal,
  • Problemas cardíacos como dolor en el pecho y taquicardia,
  • síntomas neurológicos como dolores de cabeza
  • e incluso síntomas sexuales como impotencia o pérdida del apetito sexual (Psicohuma).

No solo el cuerpo se ve afectado, el estrés puede afectar nuestra mente por medio de problemas o episodios de ansiedad, ataques de pánico, insomnio, etc. lo cual puede llegar a generar una depresión. (Wellwo)

El no estar tranquilo ni tener presentes en nuestra vida diaria las técnicas de relajación, puede afectar a otras tantas áreas de nuestra vida.

Técnicas de relajación

Surgen como una respuesta necesaria al agotamiento de las condiciones de la vida urbana o tecnificada, y al esfuerzo y las exigencias de las personas a nivel adaptativo.

En los inicios del siglo XX, son varios los terapeutas que comienzan a desarrollar técnicas orientadas a contraponer a la sintomatología de ansiedad que experimentan sus pacientes.

A partir de este momento comienza a popularizarse el término de relajación.

De los métodos tradicionales de relajación más afamados y con validez empírica demostrada destacaremos dos.

  • Relajación muscular progresiva: Edmund Jacobson fue el creador de la técnica de relajación muscular progresiva.

Ésta consiste en ejercicios de tensión y distensión muscular en los que se pide a las personas que presten toda su atención al cuerpo y a la tensión residual que queda en sus músculos.

Esta técnica es probablemente una de las más extendidas y está indicada como técnica complementaria en todas las afecciones en las que esté presente la ansiedad.

Mira este video en Youtube para realizarla: Relajación Muscular Progresiva de Jacobson | Sesión Guiada con Instrucciones

  • Entrenamiento autógeno: Johannes Schultz desarrolló casi a la vez la técnica conocida como entrenamiento autógeno.

En ella, los pacientes imaginan un lugar que les resulta placentero y exploran con su mente su propio cuerpo buscando las sensaciones de tensión para tratar de liberarlas.

Mira este video en Youtube para realizarlo: Relajación Guiada. Aprende a relajarte de forma autógena con el método de Schultz.

Cuerpo y mente

Si nos fijamos, en ambas técnicas se produce una fuerte coincidencia, ambas consiguen desviar la atención hacia el propio cuerpo y sus sensaciones.

Precisamente este es el efecto que se pretende conseguir con otras técnicas, más o menos elaboradas, que incluyen el control de la respiración o la llamada atención plena.

Técnicas como la meditación trascendental, mindfulness o el yoga.

Vive tranquilo: técnicas de relajación y manejo del estrés

Elegir la manera más efectiva para relajarse va a depender de cuál sea la sintomatología predominante, la inquietud motriz, los pensamientos intrusivos, la sudoración, taquicardia, temblores o molestias gástricas…

Y si esta angustia es consecuencia de una dificultad puntual, por ejemplo, de tipo laboral o sentimental, o por el contrario forma parte de un cuadro clínico más complejo en el que la ansiedad sólo es un síntoma más.

Si este es tu caso, nuestra recomendación es que no trates de controlar la situación en solitario, sino que busques ayuda profesional y consultes con tu médico o especialista de cabecera.

Las recomendaciones anteriores provienen de nuestro equipo médico y de especialistas sanitarios con el fin de transmitir ciertas pautas para mejorar tu calidad de vida y la de los demás.

Nuestros artículos no pretenden resolver o dar una respuesta específica a una situación personal, si en tu caso necesitas realizar una consulta, te invitamos a contactar con nosotros para ofrecerte un servicio de telemedicina personalizado y pensado en tus necesidades.

*Contenido validado por el equipo médico de EVER HEALTH.